Aún quedan 90 minutos...

Columna - De Taquito con Marino

Por: Marino Millán - @marinomillan

Comenzó perdiendo Deportivo Cali la serie con Bucaramanga,  juego donde hubo factores determinantes como el estado de la cancha, el arbitraje de Adrian Vélez y el propio juego del equipo.

Cierto es que la cancha fue mala para ambos, pero un equipo que fundamenta su fútbol con la pelota al piso se afecta más; hace 30 años el árbitro no permitía jugar en tales condiciones, inicialmente por velar por la integridad física de los jugadores y después porque la pelota no circula con la continuidad requerida, pero como hoy los horarios de la televisión son prioritarios, pues se juega en cualquier lodazal.

Lo del árbitro fue infame, mantuvo en el campo a Félix García, quien pego sin compasión y ni siquiera recibió una amarilla, el penalti sancionado en favor del Cali lo cuestiona el local por considerarse una obstrucción de Payares, el primer gol del Bucaramanga es acompañado de una previa infracción del anotador y la expulsión de Aguilar no tuvo sentido, injusta al cubo. No en vano Vélez perdió la escarapela FIFA.

Los pecados del Cali comienzan con dos desperdicios en el comienzo del juego con Giraldo y Candelo, el penal errado por Preciado, ejecutado con displicencia y lo peor haberse dejado quitar la pelota del rival en por lo menos 25 minutos de cada tiempo.

Se perdió un partido donde mínimo debió terminar con un empate, pero ya está y es historia, siempre voy a considerar que un doble juego donde restan 90 minutos, la serie está abierta y no dudo que Cali va a liquidar en su favor en Palmaseca.

Por mi parte la fe sigue intacta y sigo pensando que este Cali es favorito al título porque tiene como responder a cualquier exigencia. Por fin Yepes encontró el equipo.

POR LO MENOS ASÍ LO VEO YO.

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