DEPORTE SIN FANTOCHADAS

Columna - De Taquito con Marino
Por: Marino Millán - @marinomillan

Los resonantes triunfos de nuestros deportistas en diferentes disciplinas, no pueden llevarnos a cargar tintas contra el fútbol. Comparto que es el balompié el deporte que menos satisfacciones nos ha brindado a través de la historia, a pesar de la desmesurada difusión de quienes estamos al frente de los medios de comunicación.

 

eganbernal

Foto: letour.fr

Lógico que, lo de Juan Sebastián Cabal y Robert Farah, Caterine Ibargüen, María Isabel Urrutia, Óscar Figueroa, Rigoberto Urán, Nairo Quintana, Fabián Puerta, Egan Bernal, Martín “cochise” Rodríguez, Lucho Herrera, Patrocinio Jiménez, Fabio Parra, Santiago Botero, Edgar Rentería, Víctor Mora, Mariana Pajón, Bernardo Tovar, Helmut Bellingrodt, Orlando Duque entre otros; que sumados a los treinta y nueve títulos mundiales de boxeo y a las grandes gestas de nuestros patinadores, constituyen algo superlativo muy lejos de las decepciones generadas por nuestros futbolistas en eventos internacionales, terminando por indignar a los fanáticos del fútbol que, izan banderas y lucen el tricolor nacional en mayor cantidad cuando juega la selección, que el mismo 20 de julio

Eso lo entiendo. Comparar un deporte con otro es absurdo. Cada uno tiene su grado de dificultad e importancia. Su forma de entrenamiento y evolución son diferentes.Obvio que la disciplina y entrega juegan un papel determinante de cara al éxito, y más bien prefiero ir a fondo en ese punto.

Egan Bernal hizo realidad nuestro sueño: ganar el Tour de Francia. Loable, apoteósico, sinigual, nos puso la piel de gallina y no sé por cuanto tiempo. Pero no lo veremos en un vídeo en redes sociales portando una botella de licor en compañía de amigotes y damiselas de dudosa conducta, o atropellando y humillando a maleteros en aeropuertos. Haciendo tiros al aire en cualquier calle de Colombia, o colisionando con otro vehículo en estado de beodez. Como tampoco aconteció o acontecerá con los mencionados anteriormente. Tal vez sí, con uno que otro exótico boxeador, por ejemplo: Kid Pambelé. Una lástima. Ellos, los ganadores, sí son sinónimo de humildad y profesionalismo. Siempre están dispuestos a atender a la prensa, a los aficionados sin prepotencia, altivez, y sin aislamientos respaldados por sus entrenadores y dirigentes.

El fútbol como deporte no tiene la culpa de nuestras amarguras. Seguramente los mayores responsables somos nosotros: los periodistas y ustedes los hinchas, por ensalzar e idolatrar más de la cuenta a los perdedores e ignorar a los campeones.

POR LO MENOS ASÍ LO VEO YO.