rionegro america

Foto: aguilasdoradasoficial.com

Se trataba de un partido donde América estaba obligado a ganar, a fin de conservar la aspiración de clasificar entre los ocho que disputarán el título de la Liga Águila I, lo que ya se torna bastante dificultoso.

Los rojos estuvieron distantes de la producción y aplicación de sus dos últimos juegos disputados ante Boyacá Chicó y Deportivo Cali, que le significaron 6 puntos por sus victorias.

Apenas transcurridos 4 minutos del inicio, una pelota quieta de costado, encuentra en la cabeza de Fernei Ibarguen el primer gol del local con el permiso del sector defensivo americano.

Minutos después el silbato Erwin Otero otorgó en favor del equipo de Hernán Torres, una pena máxima inexistente, puesto que la infracción fue cometida fuera del área; para fortuna de América, la ejecución de Humberto Osorio Botello, no se transformó en gol, gracias a una doble atajada del golero Carlos Bejarano.

A pesar de no ser muy claro en su fútbol, América venció la resistencia del golero Roque Cardozo, por acción ofensiva de Cristian Martínez Borja, la que fue invalidada por un supuesto fuera de lugar inexistente, es decir, fue un gol legítimo, que de seguro hubiera cambiado la historia del partido.

En la complementaria Rionegro consigue con Daniel Lloreda (6’st) el segundo gol, en una llegada sobre zona izquierda, fusilando en su salida a Bejarano.

América descontó a través de autogol de Álvaro Angulo (16’st) a centro de Cristian Dájome. El 2x1 entusiasmó a los dirigidos por Pedrito de Portugal, que se lanzaron con más ganas que fútbol en procura del empate, pero vino la expulsión de Alejandro Bernal (24’st) que sintieron los escarlatas y peor cuando a los (35’st) Kevin Viveros que había ingresado 12 minutos antes, vio la tarjeta roja, quedando con 9 jugadores en cancha y con el resultado en contra. A pesar de la inferioridad numérica, América como suele decirse, murió con las botas puestas.

Árbitro: Erwin Otero del Meta. (Pésimo)

AUDIO: declaraciones de Pedro Santos después del partido